sábado, 22 de noviembre de 2014

Snickerdoodles de calabaza y canela



Hoy os traigo mis primeras galletas. Sí, llevo más de un año haciendo repostería pero todavía no había pensado en hacer galletas, pues nunca me gustaron demasiado. Sin embargo, cuando asistí a la firma de Alma Obregón y probé las galletas que había traído, me gustaron tanto que me propuse comenzar a hacer galletas caseras. Un tiempo más tarde, buscando blogs en la web, descubrí el de Sally's Baking Addiction e inmediatamente me llamó la atención la versión con calabaza de unas típicas galletas de canela. También fue la primera vez que hice puré de calabaza. Ella lo utiliza enlatado pero creo que es mejor hacerlo casero porque es muy fácil de hacer y las galletas quedan riquísimas. Quiero preparar algo pero mientras tanto os dejo el enlace del tutorial que yo seguí para hacer el puré. Después de hacerlo se ha de conservar en la nevera, pero si tenéis demasiado y no pensáis gastarlo en unos días también podéis congelarlo y aguanta 1 año perfectamente. Congelado dentro de bolsas especiales para congelador, esto sí.

Desde que probé estas galletas, estoy deseando hacer nuevas galletas caseras pues no son para nada comparables a las comerciales y además con calabaza son muy típicas para el otoño, ¿no creéis?. Probad esta receta pues las galletas quedan con una textura suave y tierna y un intenso sabor a calabaza y canela que combina a la perfección. Además, el chocolate le aporta una nota de sabor irresistible que hace del conjunto un dulce perfecto para cualquier persona apasionada del azúcar.

Bueno os dejo la receta con fotos paso a paso y un consejo: intentad reprimir las ganas de comeros la masa cruda a cucharadas; sé que huele de maravilla pero una de dos: o tenéis fuerza de voluntad u os ponéis una pinza en la nariz cual nadadora olímpica y hacéis unos movimientos super profesionales con la bandeja del horno en las manos  (no lo hice, malpensados).





                   

Tiempo de preparación: 50 minutos aproximadamente.                                                                             
                                                                                                                                                                                           

INGREDIENTES 


  • 115 gr de mantequilla derretida
  • 50 gr de azúcar moreno
  • 100 gramos de azúcar blanquilla
  • 1 cucharadita de extracro de vainilla
  • 86 gr de puré de calabaza
  • 190 gr de harina común
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de levadura química
  • 1/4 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 y 1/2 cucharaditas de canela en polvo
  • 90 gramos de chips de chocolate con leche
Para rebozar, mezclar: 
  • 100 gramos de azúcar
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo.

 PREPARACIÓN:


1.    En un bol amplio, mezclamos la mantequilla derretida con los azúcares con la ayuda de un batidor de varillas manual hasta que casi no se vea el azúcar moreno.



3.  Añadimos el puré de calabaza y el extracto de vainilla y mezclamos de nuevo hasta que la masa quede completamente homogénea.


4.     Ahora incorporamos la harina con la ayuda de una espátula, en movimientos envolventes, es decir, con movimientos circulares y de abajo hacia arriba como si estuviéramos envolviendo la masa con los movimientos. 


5.      Añadimos las pepitas de chocolate intentando que se dispersen bien por la masa.



6.     Refrigeramos la masa en la nevera durante 30 minutos y hasta 3 días. Si la refrigeramos muchas horas, habremos de dejar la masa a temperatura ambiente unos minutos, proporcionalmente al tiempo que haya estado en la  nevera. Por ejemplo, si ha estado 24 horas, la dejaremo

s a temperatura ambiente 24 minutos.

7.  Sacamos la masa del frigorífico y precalentamos el horno a 175ºC

8.    Mientras se calienta el horno, hacemos bolitas con la masa, las rebozamos en el azúcar que habremos mezclado previamente con la canela y las colocamos sobre una bandeja cubierta con papel de horno. Después, las chafamos ligeramente con la yema del dedo pulgar, pero no mucho porque durante el horneado la masa se expande. No las coloquéis muy juntas unas de otras.
Horneamos de 8 a 10 minutos con la bandeja a media altura.


9.   Sacamos del horno cuando veamos que la masa se ha expandido pero todavía parece ligeramente cruda, pues se terminará de hacer con el secado; si no, quedarán duras. Si al sacarlas vemos que faltan pepitas de chocolate, las colocamos en las galletas calientes y presionamos ligeramente cada una. Dejamos enfriar sobre una rejilla.



Espero que os haya gustado. ¡Bon appétit! 


Con muchísimo cariño, 




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lunes, 17 de noviembre de 2014

Bundt cake de arándanos y vainilla


¡Mi horno me va a pedir el divorcio y mi espalda una orden de alejamiento! Os desgloso lo hecho esta semana: rogelitos, unas galletas riquísimas y otoñales que os traigo el lunes, una tarta Massini (del curso de Tartas Deliciosas de Ester de La cuinera que empecé el lunes). El sábado por encargo para una amiga, de kinder bueno y chocolate blanco y esta semana todavía me queda hacer varias cosas... 


Hoy os traigo la receta de un bundt cake frutal y suave. Quería publicarla el viernes con motivo de la celebración del National Bundt Day que era el sábado, pero entre el encargo y todo lo que he horneado para el blog y por el curso no me ha dado tiempo publicarla porque acababa todos los días tirado en la cama por mi problema de espalda, ya sabéis...

Para quien no conozca estos bizcochos típicos de Estados Unidos, tenéis esta otra receta donde explico que nacieron hace ya más de 50 años de la mano de una empresa fabricante de utensilios de cocina gracias al interés que un grupo de mujeres tenían en ver trasladados a moldes de mejor calidad unos típicos alemanes, los Kugelhopf.

Se pueden hornear en cualquier tipo de molde, pero lo ideal, ya que estamos, es hacerlo en los de la marca Nordic Ware, pues si no no se pueden llamar bundt porque es una marca registrada de ellos. Además, no me negaréis que quedan preciosos, ¿verdad?, y el material del que están hechos además del tubo central que tienen ayuda a la jugosidad de los bizcochos que incluso aumenta con el paso de los días.



                   

                                                                                               
                                                                                         

INGREDIENTES 


  • 410 gramos (3 tazas) de harina normal 
  • 3 cucharaditas de levadura química 
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico 
  • 1 cucharadita de sal
  • 170 gramos (12 cucharadas) de mantequilla a temperatura ambiente
  • 335 gramos (1 y 2/3 tazas) de azúcar 
  • 4 huevos grandes
  • 2 cucharaditas de extracto o pasta de vanilla
  • 226 gramos (8 onzas) de crema agria o yogur griego
  • Unos 300 gramos (2 tazas) de arándanos, limpios y escurridos 
  • la ralladura de 1 limón y 1/4
  • la ralladura de 3/4 de lima 


 PREPARACIÓN:


IMPORTANTE: Utilizad una amasadora eléctrica si disponéis de ella o una batidora de varillas eléctrica (las hay por 10€ en tiendas como Amazon). No utilicéis ni la espátula, pues estaríais mucho rato batiendo y la mantequilla no cogería tanto volumen como necesita, ni la túrmix o batidora común pues no sirve para estas cosas... 


1.       Batimos la mantequilla con el azúcar durante 1 minuto a temperatura baja. Subimos la temperatura y batimos 5 minutos a temperatura medio-alta, hasta que la mantequilla se integre bien con el azúcar, blanquee y doble su volumen.

2.         Añadimos los huevos ligeramente batidos de uno en uno, esperando hasta que el anterior se haya integrado completamente con la mezcla antes de añadir el siguiente.

3.           Añadimos la vainilla.

4.       A parte, tamizamos la harina con el bicarbonato y la sal. Añadimos de golpe a la mezcla anterior y seguimos batiendo a velocidad baja.

  • Yo pongo a precalentar el horno en este punto porque mi horno calienta muy rápido y en ese tiempo acabo la masa y lleno el molde. Es importante que el horno esté caliente cuando hayáis acabado la masa porque el bicarbonato empieza a actuar justo al entrar en contacto con los líquidos, en este caso, la mezcla de mantequilla y huevos. Si tenemos el horno caliente, no haremos que la masa repose a temperatura ambiente y por lo tanto nos aseguraremos de que la masa suba. Si no, subirá menos y se quedará como apelmazada. 

5.       Esperamos hasta que la harina se haya integrado un poco con el resto de la preparación, pero no del todo. Ahora acabamos de batir con una espátula. 

6.     Previamente, habremos engrasado el molde con spray desmoldable o aceite de oliva a poder ser en spray.

7.         Vertemos la masa en el molde desde el mismo punto y dejamos que ella sola vaya ocupando las cavidades del molde. Si es muy espesa, nos ayudamos un poco de la espátula, empujándola con ligeros golpecitos.

8.        Alisamos la superfície con la espátula y metemos al horno previamente precalentado sobre una rejilla dispuesta a media altura.

9.        Hornear a 175ºC (350ºF) durante 50 a 60 minutos o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio. No abráis el horno antes de los primeros 30 minutos.

10.      Cuando veáis que ya está en su punto, sacad el molde y dejadlo enfriar sobre una rejilla 10 minutos exactos, pues si no no desmoldará bien. Este paso es de suma importancia.

11.     Transcurridos los 10 minutos, dad unos pequeños golpecitos en el culo del molde sobre un trapo para no dañar la superficie de trabajo. Ahora moved el molde de arriba abajo, izquierda derecha y atrás adelante hasta que notéis como el bizcocho se despega de las paredes del molde y se mueve un poco dentro de este. Desmoldad sobre una rejilla.

12.  Podéis servirlo tal cual o con un poco de yogur o crema agria e incluso con un glaseado ligero de limón o lima. 




Espero que os haya gustado. 




Os dejo un anticipo de la próxima receta. Unas galletas impresionantes. 


Un beso y ¡hasta pronto! 



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lunes, 10 de noviembre de 2014

Rogelitos



Fuente: revista Dulcypas. 

Antes de empezar, quiero dedicar unas líneas a daros las gracias de nuevo, esta vez porque ya he tenido 10000 visitas y  muchísimos comentarios, que no suelo contestar porque sé que no os llegan las notificaciones y en muchos casos no llegáis a leer mis respuestas, pero ¡los leo todos! Y  os lo agradezco de corazón. 
Ahora habilitaré una sección del blog de "CONTACTO" arriba en la barra de secciones por si queréis contactar conmigo vía e-mail o a través de las redes sociales si queréis decirme cualquier cosa. Allí os prometo que os contesto lo más rápido posible. Un beso a todos, ¡sois lo más!

Hace unos días estaba hojeando uno de mis libros de recetas y me encontré con esta receta (que he retocado un poco) . Me pareció más original que la típica de alfajores que encuentras en mil sitios y es una de esas perfecta para la hora de la merienda con una bebida caliente. Sobre el sabor no hay mucho que decir. Como podéis ver estos dulces se componen principalmente de dulce de leche y merengue, unidos por una especie de galletas muy finas y crujientes que francamente no tienen muchísimos sabor, pero la combinación es bastante agradable en boca. Me gusta especialmente el contraste entre el crujiente de la "galleta" y la cremosidad del relleno. 



viernes, 7 de noviembre de 2014

Estofado de ternera y setas


¡Hola a todos! Hoy escribo esta entrada con especial ilusión, pues ayer el blog tuvo 517 visitas y en a penas dos meses ya acumula más de 9000. Es, sin duda, una inyección de autoestima y os quiero agradecer a todos y todas el apoyo que m estáis dando. La verdad es que cuando empecé esta aventura, no imaginaba siquiera tener 100 visitas al día y ahora la media es de unas 220. 
Ah, si queréis enteraros de las últimas recetas rápidamente, podéis seguir el blog en bloglovin. Os registráis en un minutos y podéis seguir a todos vuestros blogs favoritos. 

Antes de hablaros de la receta, quiero aclarar un detalle que llamó la atención de la receta del pan inglés. Se trata de la harina de fuerza. He adaptado la receta del "olive loaf" del libro Home Sweet Home, escrito en inglés, efectivamente, y la harina que utilizan es la "strong white bread flour". Traducido, es harina de fuerza. La levadura es "baking powder", lo que nosotros conocemos como levadura química. Es una mezcla rara, lo sé, pero ya os dije que no es exactamente un pan, sino una especie de bizcocho muy denso que a veces se llama "pan inglés"... Como podéis leer en la entrada del pan, ni siquiera necesita fermentar y no se puede amasar, pese a que la masa es densa. 

Bueno, ahora sí vamos con la receta. Si tenéis alguna duda más sobre cualquier receta o si estáis empezando en el mundo de la cocina o repostería y necesitas ayuda, no dudéis en contactar conmigo. Os dejo  mi e-mail: adrianpsolano@gmail.com

Hoy os traigo una receta de esas tradicionales que hace tiempo que no traía. Es un estofado de ternera y setas que se ha hecho siempre en mi casa. Me parecía adecuado para el otoño, aunque en realidad es apto para todos los meses, pues está riquísimo. Se hace con ingredientes sencillos, que todos tenemos a mano y que arrojan un resultado muy bueno en cuanto a sabor. 

Bueno, os dejo cocinando. 

lunes, 3 de noviembre de 2014

Pan inglés de olivas y romero. Y un pequeño desahogo personal...



Creía haber olvidado la ilusión, que no volvería a sentir ese arrebato pueril de alegría y entusiasmo al mismo tiempo. Pero estaba equivocado. La vida me sorprendió. 
Ese chico asustadizo, sin autoestima y retraído, resulta que ha encontrado algo que lo hace inmensamente feliz y que le permite volver a soñar, de nuevo. Y lo ha encontrado a través de la comida y en concreto, cuando se deja las manos y la espalda en la masa y se arrastra doblado pero con una inmensa sonrisa cuando ha acabado. Ahora me acerco a pasos agigantados a lo desconocido, me dejo llevar por mis sentimientos más enloquecidos y solo pienso en mí y en lo que de verdad quiero, en cómo quiero que sea mi vida. He pasado el último año en casa, encerrado, sin poder salir por culpa de un problema de salud y he tenido mucho tiempo para pensar… 
En septiembre había llegado a la conclusión de que la universidad iba a ser el puente que me llevaría a estudiar repostería. Pensaba que me sacaría la carrera y, una vez tuviera trabajo, ahorraría hasta reunir la cantidad suficiente para estudiar en una escuela de prestigio… Ahora he dado la vuelta a las reglas del juego. No ha sido un arrebato, como os he dicho he tenido mucho tiempo para pensar y a raíz de que hace tres semanas empeorara de salud, todo ha cambiado. He pasado las noches en vela, leyendo e intentando organizar mis ideas y mis prioridades y la gota que colmó el vaso fueron unas simples magdalenas. 

Hace una semana, me levanté del sofá, harto de no poder moverme a penas por el dolor y me dispuse a hornear unas magdalenas. De pronto, al hallarme allí divisando la mesa desde mis gafas manchadas, me descubrí transportado a otro mundo, lleno de harinas y hornos, fuegos y todo tipo de los aparatos propios de una cocina. Y entonces lo supe, supe, y ahora estoy más seguro que nunca, que quiero dedicarme a la gastronomía. Atrás ha quedado anteponer a todo la salida profesional o las aspiraciones económicas, eso ha quedado en segundo plano suplido por la pasión y la ilusión. 

Hoy, aquí, este rincón que me permite conocer a gente estupenda, que me apoya y valora lo que hago, que me saca una sonrisa en mis horas más bajas, quiero acabar de formalizar este proyecto de vida que estoy esbozando en estos momentos. El año que viene comenzaré a estudiar cocina y lucharé hasta que no me queden fuerzas para conseguirlo. El por qué de no estudiar primero repostería es francamente económico. Los precios de las escuelas de repostería son más elevados que los de las de cocina y ahora no me lo puedo permitir, pero no me desagrada en absoluto la idea, siempre me ha gustado comer, olfatear la comida, distinguir texturas y descubrir combinaciones. Y me encanta el vino. Estudiaré cocina y buscaré un trabajo para unos años más tarde estudiar repostería, cuando ya tenga experiencia en el mundo de la hostelería. 

No, no voy a esperar a acabar mis estudios universitarios… no quiero perder el tiempo con algo que no me hace feliz, siempre he considerado la vocación una de las premisas para ejercer una vocación. Mientras tanto, no dejaré este blog por nada del mundo, creceré como he crecido en apenas estos dos meses y aprenderé tanto de vosotros como espero que vosotros conmigo. 

Y después de esta parrafada que necesitaba escribir aquí para compartirlo con el mayor número de lectores posible y acercar mis pensamientos un poquito a vosotros, para que entendáis lo importante que es esto para mí, doy paso a la receta. Gracias por estar ahí y tener paciencia con este humilde blogger. 





Tiempo de preparación: 1 hora y media aprox.     
    ¡Un aperitivo!

                                                                                                 
                                                                                                                                                                              Hoy os traigo una receta muy sana y rica de mi primera masa con harina de fuerza. La verdad es qu e esta semana ha sido harina-enriquecedora. Hace una semana utilicé por primera vez harina de espelta integral, con la cual preparé la receta anterior y hoy esta harina para hacer este "loaf". Os lo he traducido como pan porque no he encontrado la traducción exacta, pero en realidad la textura viene a ser algo entre la de un bizcocho y un pan. El resultado es una masa muy aromática y tierna. En boca, el sabor ácido de las aceitunas conjuga perfectamente con el romero y se suaviza con el aceite de oliva. Lo podéis tomar solo o acompañado, como más os guste; es muy versátil, tanto para tomar por la mañana con un café como para cenar, con un poquito de embutido, atún o lo que más rabia os dé.


INGREDIENTES 


  • 600 gramos de harina de fuerza 
  • 1 cucharada (15 gr.) de levadura química
  • 1 cucharada de romero (15 gr.) muy picado (preferiblemente fresco)
  • 1/4 de cucharadita (1'75 gr.) de ajo seco picado
  • 1/2 cucharada (7,5 gr,) de pimienta negra 
  • 1 cucharada y media (22'5 gr.) de sal
  • 2 huevos L
  • 1/2 cucharada (7,5 ml) de miel  (preferiblemente de miel de romero)
  • 250 ml de leche
  • 125 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 200 gramos de aceitunas negras, picadas y escurridas
  • 2 cucharadas (30 gr.) de tapenade de aceitunas (yo no le puse, pero os dejo esta receta)  
  • Sal, romero y sésamo para espolvorear por encima. 


Dale un "pequeño" mordisco















 PREPARACIÓN:


1.     Ponemos los ingredientes sólidos en un bol y los mezclamos.

2.     Agregamos las aceitunas, picadas y escurridas. 

3.    A parte, mezclamos la leche, los huevos, el aceite de oliva y la miel.

4.      Añadimos la mezcla de líquidos a la de sólidos y batimos. Si tenéis amasadora o batidora de varillas, os recomiendo hacerlo con el accesorio gancho, pues es muy limpio y no forzaréis la máquina. Si no tenéis, podéis mezclarla perfectamente con una espátula e incluso con una cuchara. 

5.       La masa resultante es espesa y elástica, además de bastante pegajosa. Se queda pegada en los dedos, es normal, no le añadáis más harina. 

6.        Precalentad el horno a 160º calor arriba y abajo. Yo lo horneé en un molde de silicona y sobre una rejilla, pero os recomiendo un molde metálico. Podéis colocarlo a media altura o un poco más abajo.

7.     Engrasad el molde con aceite de oliva.

8.      Verted la masa en el molde y espolvoread con romero y sal.

9.     Hornead 1 hora y cuarto o hasta que al pinchar la masa con un palillo, este salga completamente limpio.

10.      Dejad el pan enfriar sobre una rejilla, primero 20 minutos en el molde y después fuera de este. Tarda bastante. 



Espero que os haya gustado. 


No dejes ni las migas...




Pero antes de dejaros comentar...

He conocido a Alma Obregón. Me hizo muchísima ilusión porque siempre consulto sus libros y el suyo fue el segundo blog de recetas que visité, después del de María de Cosicas dulces. Y me firmó los tres libros!! 

Cada vez somos más bloggers y a veces es difícil acordarte de todos los blogs que te han gustado y quieres volver a visitar. Por suerte, he encontrado una web que nos pone muy fácil enterarnos de las recetas de nuestros compañeros al momento e incluso guardar las recetas que más nos hayan gustado. Es BLOGLOVIN. Si me quieréis seguir, el enlace es este: Follow my blog with Bloglovin
Por supuesto, también tenéis el enlace al final de cada entrada, como el resto de redes sociales en las que estoy. 

Un beso y ¡hasta pronto! 




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viernes, 31 de octubre de 2014

Receta de Panellets


Hoy os traigo la receta de los panellets, justo a tiempo para la Castanyada. Pensaba que no me iba a dar tiempo, pero aquí están.
Por si todavía alguien no lo sabe, los panellets son unos dulces típicos principalmente de Cataluña que se toman tradicionalmente la noche de Todos los Santos o Castanyada. Se caracterizan por ser pequeños bocados de mazapán o bien aromatizados o bien cubiertos de algún fruto seco.

Ahora podéis encontrar panellets con sabores tropicales o presentaciones muy elaboradas, pero yo he preparado un surtido tradicional, pues es la primera vez que los hago y ya habrá tiempo para perfeccionarlos. Hay que respetar todos los pasos de aprendizaje, ¿no creéis?

El amasado de los ingredientes se hace con las manos, totalmente casero, así que no necesitaréis ningún tipo de electrodoméstico para prepararlos. Y lo mejor de todo es que quedan riquísimos y esponjosos.


Doy paso a la receta: 
  • IMPORTANTE: Sin duda lo que he encontrado más laborioso es el rebozado en los piñones y la almendra. Para ello, el truco que mejor me ha funcionado es mojar las bolas de masa en huevo batido y después pasarlas por los frutos secos.

INGREDIENTES 

  • 500 gramos de harina de almendra
  • 250 gramos de azúcar blanco
  • 2 huevos 

Para los de café o coco
Apartar un poco de masa y mezclarla con café molido o coco

Para los de membrillo
Hacer bolitas con la masa, aplastarla en el centro e introducir en la hendidura resultante un taquito de membrillo. 
*también podéis añadir cabello de ángel, guindas, o lo que gustéis. 

El resto
Piñones y almendras (la cantidad, según los que queráis hacer)

 PREPARACIÓN:


1.     Ponemos en un bol, la harina con el azúcar y mezclamos con las manos hasta que se integren.

2.     Añadimos el primer huevo. Os quedará una consistencia granulada y ligeramente compacta. 

3.    Añadimos el segundo huevo y amasamos durante unos 5 minutos, hasta conseguir que los ingredientes estén bien integrados y la masa quede compacta y esponjosa. El azúcar se notará en la textura.

4.       De piñones y almendras: 
Formamos bolitas para los panellets de piñones y "croquetas" o rectángulos para los de almendra. Pasamos la masa por huevo batido con cuidado, sin dejar que se hidrate demasiado y después rebozamos, ayudándonos muy mucho de los dedos. Con paciencia. 

5.       De café:
Con la masa que hayamos mezclado con café, hacemos óvalos y los marcamos en el centro con el dorso de una cuchara, para simular un grano de café. 

6.      De coco: 
Formamos bolitas o conos  y rebozamos en más coco rallado.


7.    Precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo sin ventilador.  
Los pincelamos con huevo y los colocamos sobre una bandeja cubierta con papel de horno y   la colocamos a media altura, una vez que el horno esté caliente. Horneamos 5 minutos. 

8.      Sacamos del horno y los dejamos enfriar sobre una rejilla, fuera de la bandeja.


            ¡Bon profit!


 FOTOS PASO A PASO



Espero que os haya gustado. A estos dulces se les puede sacar mucho partido saborizándolos y decorándolos de la forma que más os guste. Además, son perfectos para que los niños pongan en acción su creatividad. Dejadlos amasando e idos a tomar un café.

Fuente:  Blog de La Cuinera


Después de esta receta, está publicado este pan inglés de olivas y romero



Por cierto, ya sabéis que podéis dejarme vuestras dudas y comentarios escritos un poquito más abajo. 

Un beso y ¡hasta pronto!