lunes, 29 de septiembre de 2014

Premio Dardos



No sabéis la sorpresa que me he llevado esta tarde al volver de la universidad y leer los 2 nuevos comentarios de la última receta, me he encontrado con que Raquel, del blog Mi diversión en la cocina me ha otorgado el premio Dardo. 

Se trata de un premio que valora el esfuerzo, la creatividad y toda la ilusión que cualquier blogger pone en su blog. Además, lo más importante es que se concede entre bloggers, que son los que realmente saben todo el trabajo que hay detrás de este pequeño rinconcito nuestro y los quebraderos de cabeza que tenemos al pensar en qué receta publicar. 

En efecto, el premio es un auténtico privilegio porque no hay nada mejor que una palmada en la espalda de un compañero blogger para saber que lo estás haciendo bien y que sigas en tu empeño de hacer llegar un poquito de ti a tus seguidores. 

Pero tras recibir el premio no puedo ni debo quedarme de brazos cruzados, como dictan las reglas: 
  • Incluir la imagen del premio al blog
  • Mencionar y enlazar el blog que nos lo ha otorgado
  • Y por ultimo entregárselo a quince bloguers.
La tarea más difícil es sin duda la de otorgar yo mismo los premios, pues hay cientos de blogs maravillosos ahí fuera y no me gustaría desmerecer el trabajo de nadie. Sin embargo, tengo que escogerlos y para ello me he basado tanto en su originalidad a la hora de elaborar sus recetas y compartirlas con vosotros, en su empeño en enseñar a cocinar a todo el mundo sin morir en el intento y en el gran apoyo que me brindan dejando sus comentarios debajo de cada entrada. Son los siguientes: 



sábado, 27 de septiembre de 2014

Pollo en salsa a la manzana

Ya estoy por aquí otra vez. ¿Habéis visto el nuevo apartado del blog? Se llama: así soy yo y además de hablaros un poquito de mí y de mis objetivos para con este blog, intentaré actualizarlo con entradas, hablando mis progresos y de mis experiencias reposteras, como la de la feria de repostería de Barcelona BCN&Cake que se celebrará próximamente.

Hoy os traigo una receta de cocina muy muy fácil de hacer y deliciosa. En vuestras casas, seguro que triunfa. Es un pollo con una salsa especial, que destaca especialmente por el toque dulzón que le aportan la zanahoria y la manzana. Me gusta especialmente esta salsa por el contraste que se consigue entre ese toque dulzón y el intenso sabor a especies.

Lo más importante para que os quede perfecta es utilizar buenas manzanas. Mi madre utiliza las Golden y quedan fenomenales. Además, vigilad bien el punto del pollo y de las verduras (¡que no se os pase!). La temperatura del horno ya veréis que es bajita para que se cocine lentamente.

Yo lo he acompañado con patatas fritas, pero podéis acompañarlo perfectamente con unas patatas al horno con pimienta, tomate y cebolla, unas verduras a la plancha o al vapor o un arroz.

Por cierto, para esta receta es imprescindible el pan. Que si hace falta para la tarta? En absoluto, es para mojar. ¡La salsa está tan buena que no podréis parar de hacerlo!

Doy paso a la receta:








  • Comensales: 5 personas

INGREDIENTES 



  • 1k y medio de muslos de pollo, con hueso y piel                                                                                   
  • 3 manzanas Golden                                                                                                                         
  • 5 o 6 tomates pequeños y bien rojos                                                                                             
  • 4 o 5 zanahorias                                                                                                                               
  • 4 ajos 5 o 6 cebollitas                                                                                                                       
  • 1 cucharadita  de orégano                                                                                                              
  • 1/2 cucharadita de comino                                                                                                               
  • 1 cucharadita de perejil                                                                                                                  
  • 1 cucharadita de pimienta                                                                                                           
  • 1 cucharadita de pimentón                                                                                                               
  • 2 hojas de laurel                                                                                                                              
  • 1 vaso  y medio de vino blanco Montilla Moriles                                                                                
  • 1 chorreón de aceite de oliva                                                                                                   
  • Sal


 PREPARACIÓN:

*El vino blanco se va añadiendo poco a poco, mientras se cuece el pollo. 

1.         Salpimentamos los muslos de pollo y los ponemos en la bandeja del horno.

2.         Agregamos las verduras y las especies. 

3.         Rociamos con un poquito de aceite de oliva.



4.        Horneamos a 180º el tiempo suficiente hasta que esté todo bien hecho (depende de cada horno)

5.        Mirad el pollo a mitad de cocción y si véis que tiene demasiado poco caldo, añadid medio vaso de agua. Dejad cocinar.


Esta es la cantidad de líquido que debería tener aprox.
6.       Cuando las verduras estén bien cocinadas, trituradlas junto con el caldo para formar la salsa. No hace falta ningún tipo de espesante.

7.       Agregar la salsa al pollo. Pinchadlo para ver si está hecho. Si no lo está, hacedle unas pequeñas incisiones y dejad el tiempo suficiente.

8.        Emplatad y ¡a comer! Fácil ¿verdad?


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Espero que os haya gustado. 

Por cierto, ya sabéis que podéis dejarme vuestras dudas, comentarios y sugerencias escritos un poquito más abajo. 

Un beso y ¡hasta pronto! 



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jueves, 25 de septiembre de 2014

Layer cake de chocolate y crema


Esta es la segunda tarta de cumpleaños que le he hecho a mi hermano, para sus 25. El año pasado le hice la primera tarta y le encantó, pero este año quería reinventarla, aplicando todas las técnicas que he aprendido. Sin embargo, tengo que explicaros que en mi cabeza no la imaginaba exactamente así. Siempre me hago una idea mental de las tartas, pero cuando me pongo a hacerla y decorarla empiezo a cambiar cosas según me apetezca. Vamos, que me nace la inspiración. Cuando vi los bizcochos de la tarta horneados, me quedé anonadado. ¡Eran los bizcochos de layer cake más altos que había hecho, y que en realidad jamás he hecho! Ahora faltaba rellenar y cubrir, que parecerá cosa de coser y cantar pero tiene su aquél. Hay que saber pillarle el punto a cubrir la tarta y a hacer un relleno de idéntico grosor en ambos pisos.

Durante la preparación de la tarta paso por un cúmulo de emociones. Al mezclar la masa, me pongo tenso y me temo lo peor, soy así de optimista por naturaleza. Pero cuando la veo horneada, me entra una ilusión increíble. Aunque lo mejor es acabarla de decorar, ahí es cuando me doy cuenta de que la repostería es lo que más me gusta..

 Le puse las fresas para darle un toque de color, y para acompañar la mermelada de fresa que lleva la tarta por dentro. También le puse colorante rojo, pero no os lo recomiendo porque este bizcocho se reseca bastante con el colorante, aunque sigue estando muy bueno.

Como siempre, espero que os guste y que la preparéis, porque es una tarta ideal para un cumpleaños, ¿no os parece?

Doy paso a la receta:


  • Comensales: 15
  • EQUIPAMIENTO.  
  •  3 moldes de 20 cm de diámetro y bajitos, o uno grande y alto (en este caso tened en cuenta que el bizcocho os saldrá más bajito). 
  • 1 amasadora tipo Kitchenaid, Kenwood... o una batidora de varillas eléctrica (las hay por 30€,  si la vais a usar bastante os saldrá a cuenta). 
  • Espátulas de silicona
  • Tamiz 
  • Báscula

  El bizcocho     

                              

400 gr. de mantequilla
400 gr. de azúcar
400 gramos de harina todo uso
4 cucharaditas de levadura química (tipo Royal)
8 huevos M
2 cucharaditas de pasta de vainilla
1 cucharadita de pasta de fresa (opcional)

PREPARACIÓN:


1.     Batimos la mantequilla en punto pomada con el azúcar hasta que se integre, blanquee y doble su volumen.

2.     A parte batimos ligeramente los huevos junto con la vainilla y los incorporamos de uno en uno. 

3.    Tamizar la harina con la levadura.

4.       Añadir la harina en lluvia hasta que se incorpore del todo a la masa. 

5.   Untar los moldes con mantequilla y harina o rociar con spray desmoldable (lo que tengáis más a mano). Llenarlos con la masa a partes iguales. Yo lo que hago es ir echando cucharadas masa con una cuchara de helado.

6. Precalentar el horno a 180º y hornear de 25 a 30 minutos en la rejilla a media altura con calor arriba y abajo, hasta que al pinchar la masa con un palillo este salga completamente limpio.   



7.     Tras sacarlos del horno, dejar las moldes enfriar 5 minutos sobre una rejilla y desmoldar sobre esta. Dejar enfriar; cuando estén totalmente fríos, cubrir con papel film. Es preferible dejarlos de un día para otro cubiertos con papel film, para que la miga asiente. 


Crema de vainilla                                                                                                                                     (como la de esta receta)


750 ml. + 250 ml. de leche entera
225 gr. de azúcar
2 vainas de vainilla (o, en su defecto, 2 cucharaditas de extracto de vainilla)
6 yemas de huevo
70 gr. de almidón de maíz (maicena)

  1. Abre dos vainas de vainilla y con un cuchillo rasca la pulpa del interior y resérvala. 
  2. Hierve los 750 ml. de leche y déjalos en infusión con las vainas de vainilla sin pulpa durante 24 horas (esto es lo ideal, pero podéis dejarla menos tiempo si queréis hacerla rápido).
  3. Una vez pasadas las 24 horas, cuela la leche y añádele el azúcar. 
  4. Al resto de la leche añádele las yemas de huevo, la pulpa de las vainas y la maicena. Remueve con una batidora de varillas manual procurando que no se formen grumos.
  5. Pon a hervir la infusión de leche mezclada con el azúcar.
  6. Cuando arranque el hervor, agrégale la papilla de yemas, leche, pulpa de vainilla y maicena. 
  7. Aparta del fuego y remueve. 
  8. Cuece la crema obtenida a fuego vivo durante 1 minuto.
  9. Tapa la crema de vainilla con un film transparente para que no haga corteza y déjala enfriar. 

Crema de chocolate 


115 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
425 gr. de azúcar glass o superfino (icing sugar)
85 gr. de cacao en polvo desgrasado Valor 
105 ml. de leche semidesnatada.

 PREPARACIÓN:


1.      Tamizamos el azúcar superfino con el cacao y colocarlos en el bol junto a la mantequilla cortada en dados y la leche.

2.     Batir hasta que la mantequilla doble su volumen partiendo de velocidad mínima y subiendo progresivamente hasta llegar a la velocidad  medio-alta al menos 5 minutos.

3.       La crema tiene que estar cremosa y de un intenso color a chocolate. 


 MONTAJE:


  • Primero hay que montar los bizcochos uno encima de otro, rellenándolos con mermelada de fresa y la crema de vainilla encima de esta y después se cubren  los tres bizcochos con la crema de chocolate. Os dejo este tutorial para que os sea más fácil rellenar la tarta y cubrirla. 
  • Cuando la tarta esté cubierta, pasar una cuchara por los lados de arriba hacia abajo para formar las líneas que podéis observar en la fotografía. En la parte superior formar montoncitos de crema con una boquilla redonda de 1 centímetro. 
  • Decorar con fresas cortadas en finas láminas y una partida por la mitad arriba en el centro. 
  • ¡La tarta ya está lista!

El corte. 17 cm!!!!!



Espero que os haya gustado. 

Por cierto, ya sabéis que podéis dejarme vuestras dudas y comentarios escritos un poquito más abajo. 

Un beso y ¡hasta pronto!







martes, 23 de septiembre de 2014

Brownie con tarta de queso y nata a la frambuesa


Mi primer libro fue Las recetas de la pastelería Hummingbird, todo un descubrimiento. Al abrirlo, me llamó muchísimo la atención las fotografías tan bonitas que incluía para ilustrar las recetas (ya sabéis lo fan que soy de estas) y me enamoré. Sí, me suelo enamorar de cosas raras más que de personas. Estoy enamorado de mi amasadora, mis cachivaches varios reposteros, mis libros de repostería y algunos otros libros.
Volviendo al tema, la receta que más me llamó la atención fue esta que os presento hoy. Consiste en una combinación fantástica de brownie (en este caso sin frutos secos), tarta de queso súper cremosa y crema de frambuesas. Esta última la hacen con crema de leche espesa, que creo que es crema agria -no estoy seguro--, pero como no la encontré me las apañé con nata montada.
El toque intenso de color que aportan las frambuesas al plato me parece perfecto.
Sobre el sabor, está bastante conseguido, aunque yo no soy muy fan del sabor intenso a chocolate y no es una de mis tartas preferidas. Me planteé no publicar la receta, pero sería egoísta. Los chocolateros tenéis aquí una receta más (tenéis también esta).

Doy paso a la receta:

  • Tiempo de preparación: 60 minutos aprox. 

INGREDIENTES                                                                                                                                      para el brownie

200 gramos de chocolate negro, picado
200 gramos de mantequilla
250 gramos de azúcar glass (o extrafino)
3 huevos 
110 gramos de harina 

                                                              para la tarta de queso

400 gramos de queso crema entero (tipo philadelphia)
150 gramos de azúcar glass
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
2 huevos


nata a la frambuesa*

300 ml. de nata para montar (mín. 35% m.g.)
150 gr. de frambuesas hechas puré
100 gr. de azúcar glass (o extrafino)

*Si no encontráis frambuesas en vuestras tiendas habituales, en Lidl las venden congeladas. 


 PREPARACIÓN del brownie


1.      Batir en un bol el azúcar con la mantequilla solo hasta que los ingredientes estén incorporados; nada de doblar el volumen.

2.       A parte, derretir el chocolate al baño maría (o en el microondas mismo). Batir ligeramente cada huevo también. 

3.      Añadir los huevos uno a uno a la mantequilla hasta que se integre cada uno. 

4.      Añadir la harina tamizada. Después, el chocolate. 
   
5.       Masa del brownie lista. 

Esta es la consistencia que tiene que tener

PREPARACIÓN de la tarta de queso


1.       Batir el queso con el azúcar glass tamizado y el extracto de vainilla, solo hasta que se integren. No batir en exceso.

2.       Para los huevos, seguid el mismo procedimiento de arriba: batir ligeramente e integrar uno a uno.

3.       Podéis subir un poco la velocidad al final, para que quede una masa más esponjosa.

4.       La masa ha de tener una textura cremosa, como la de un yogur muy cremoso.

MOLDE Y HORNEADO



  • Hornear en un molde antiadherente preferiblemente rectangular o cuadrado (no os preocupéis que en uno redondo también sale). 
  • Untar el molde con spray desmoldable especial o mantequilla y harina. Hacerlo muy bien, pues el brownie tiende a adherirse a las paredes del molde. 
  • Poner primero la masa del brownie en el fondo del brownie y encima la de la tarta de queso, con delicadeza para que no se mezclen. 
  • Precalentar el horno a 170º sin ventilador y a media altura.*


CONSEJO: Ya sabéis que es preferible que utilicéis un termómetro de horno para saber si vuestro horno falla en la temperatura y poder regularla. También os recomiendo que vigiléis el horneado, para saber si vuestro horno calienta más en un lado que en el otro, cosa frecuente. En este caso, tendréis que girar el molde a mitad de horneado. 


PREPARACIÓN de la nata a la frambuesa


1.       Poner la nata en un molde y empezar a montar a velocidad baja.

2.       Subir la velocidad poco a poco, hasta llegar a la velocidad media.

3.       Cuando la nata haya empezado a montar (punto de nieve), añadir el azúcar en lluvia desde una pared del cuenco.

4.       Esperar a que la nata haya montado del todo -cuidado, porque si os pasáis se hace mantequilla- y añadir la frambuesa, integrándola con una espátula con movimientos lentos y circulares. 

Espero que os haya gustado. 

Por cierto, ya sabéis que podéis dejarme vuestras dudas y comentarios escritos un poquito más abajo.


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Un beso azucarado y ¡hasta pronto! 



domingo, 21 de septiembre de 2014

La fideuá de mi madre




En primer lugar, hoy os quiero pedir disculpas por haber tardado tantos días en publicar otra receta. La causa es que empecé la universidad el lunes pasado y he estado muy ocupado intentando adaptarme. Es mi primer año. El estrés ha vuelto a mi vida y como me operaron de una hernia discal el mes pasado, llego agotado a casa. Tanto que no me he entretenido en preparar o compilar más recetas... Aún y así, estoy contento por encontrarme hoy aquí presentandoos esta nueva receta, pues es símbolo de que no me he rendido. 

Este último año la repostería ha sido mi único escape, como ya os comenté, y no he parado de visitar blogs, también los de cocina. Tenía muchísimas ganas de tener uno propio y quería hacer unas fotos tan bonitas como las que veía en los otros blogs. La foto de esta receta me ha gustado bastante, aunque todavía tengo muchísimo que mejorar (¡estreno paño nuevo!)

En cuanto a la receta, la fideua es un plato de origen valenciano, pero la que mi madre probó por primera vez es un poco distinta. La descubrió en el Delta del Ebro  e inspirada en aquel primer plato está la receta que hoy os traigo. 
Ya conocéis mi inapetito cuando era niño debido a mi inentrenado paladar; en ese entonces no me solía gustar casi nada y la fideua no era la excepción. Sin embargo, a lo largo de los años, se ha dido convirtiendo en uno de mis platos favoritos, pues es un plato de elaboración sencilla (muy similar a la de la paella) cuyo toque distintivo es el alioli y los fideos, que hay que tratar muy bien. 

Doy paso a la receta:


  • Comensales: 4

INGREDIENTES 

1 kg. de chipirones o calamares pequeños
250 gr. o 500gr  de gambas peladas 
250gr. de almejas del pacífico o chirlas 
1/2 kg. de fideos del número 2


para el sofrito: 

1 pimiento verde y otro rojo pequeños. 
1 cebolla grande 
2 tomates de ensalada medianos
3 o 4 ajos
1 cucharadita de azafrán. 
1 cucharadita de pimentón dulce y otra de pimienta. 


                    PREPARACIÓN   DEL SOFRITO  


1.      Pochar la cebolla, junto con los ajos.

2.     Añadir los pimientos y el tomate hasta que se dore todo y se reblandezca.

3.     Cuando este todo frito, triturar y reservar.






                                                                   PREPARACIÓN    DEL RESTO                                                                                                                                                              

1.        Limpiar los chipirones y ponerlos en una sartén con 4 cucharadas de aceite ya caliente.

2.       Sofreir y dejar cocinar junto con las gambas. 

3.        Añadirles agua de tanto en tanto hasta que estén tiernos. 


4.         En otra sartén, untada con ajo, sofreír los fideos hasta que estén un poco dorados. 

5.         Verter el sofrito triturado en una paellera y los chipirones. 

6.         Añadir los fideos. 

7.         Añadir el caldo de pescado y dejar consumir hasta que esté todo tierno.


8.       Meter en el horno a media altura, con el grill puesto a 60 grados. Dejar dorar unos 10 minutos. 

¡Ya está la fideua! 


 ALIOLI para acompañar


1 huevo grande
1 ajo (o los que queráis, según lo que os guste la intensidad de su sabor)
-Aceite de girasol (o de oliva). 
* Personalmente, en este caso prefiero el aceite de girasol pues el ajo es más protagonista. El de oliva suele enmascarar au sabor (no me malentendáis, como descendiente de andaluces me encanta el aceite de oliva, pero en este caso prefiero el otro). 
Sal

Instrumental:  batidora de mano, la turmi, minipimer o como la llaméis vosotros.

1.     Regulamos la velocidad de la batidora al mínimo y ponemos los ingredientes en un vaso alargado.

2.       Introducimos la batidora hasta el fondo y la encendemos. Es importante no moverla ahora, hasta que veáis que el huevo y el aceite han comenzado a emulsionar. Es decir, cuando todo se empieza a espesar.

3.           Ahora movemos la batidora lentamente de arriba a abajo, con cuidado de que no se nos corte  

4.        Para acabar, hacemos movimientos giratorios suaves con la batidora. Cuando el alioli esté bien espeso y sin trozos de ajo, paramos de batir.


Espero que os haya gustado. 

Por cierto, ya sabéis que podéis dejarme vuestras dudas y comentarios escritos un poquito más abajo. 

Un beso y ¡hasta pronto! 






miércoles, 17 de septiembre de 2014

Salmorejo cordobés y lagrimitas.



El secreto está en los tomates. Sí, habéis leído bien. Un buen salmorejo tiene que llevar unos buenos tomates y esta no es la excepción. Mi madre utiliza tomates de pera. No vale hacerlo con tomates en rama,  ni mucho menos de ensalada. El sabor y la apariencia no serían los mismos.

Como ya sabéis, las recetas de cocina que he publicado hasta ahora forman parte de la comida de mi casa y esta no iba a ser menos. Mis padres la han elaborado desde que tengo uso de razón y he de reconocer que de pequeño no me gustaba. En realidad, no tenía muy bien paladar, pues no me gustaba casi nada, solo el pollo empanado. Por suerte, algo he evolucionado y ahora me encanta, porque además de buena es muy fresquita y en verano sienta fenomenal.

Esta es la receta típica del salmorejo cordobés. No me pidáis la receta del de de otro lugar porque no la conozco, francamente. Mi madre es cordobesa y como tal este es el salmorejo que se ha preparado en su casa siempre. Mi abuela, por parte de padre, lo ha hecho siempre a mano, en la "maceta" y mi padre también hasta hace unos años. Al contrario, mi madre lo hace con la batidora de vaso y la textura no tiene nada que envidiar del otro.

Los ingredientes son muy simples, como veréis a continuación; así que la receta es bastante asequible y fácil de hacer. Le ponemos un poquito de jamón y huevo duro por encima, amén de los ingredientes del salmorejo en sí y ya está.

Es una receta para todos los públicos, aunque si sois veganos no le pongáis ni el jamón ni el huevo ni tampoco las lagrimitas, obviamente.

En casa, desde la época en que vivimos en Sevilla, lo acompañamos de lagrimitas. Es básicamente pollo aliñado con una mezcla de especias muy andaluza. Un acompañamiento andaluz para un plato andaluz.

Doy paso a la receta:
  • Comensales: 5
  • Tiempo de preparación: 15 minutos (salmorejo); preferiblemente 24 horas (lagrimitas)

INGREDIENTES 

Para el salmorejo:

1kg de pan
1 kg de tomates
80 ml de aceite de oliva virgen extra
2 cucharadas soperas de vinagre de vino blanco
sal
1 ajo pequeño
Agua mineral fría                                                                                                                                           (no indico una cantidad exacta porque depende de la consistencia que deseéis conseguir)


 PREPARACIÓN:


1.   Antes de todo, hay que pelar los tomates. Para que resulte más fácil, hacemos un corte en la parte superior de los tomates y los metemos en agua hasta que rompa el hervor. Sacamos inmediatamente y los metemos en agua fría. Los pelamos, los trituramos y pasamos el puré de tomate por un tamiz para  que no pasen las pepitas, lo que afectaría a la textura final del salmorejo.



2.     Una vez colados los tomates, los ponemos en un bol junto al pan y los ajos.

Esta foto es de hace tiempo, cuando no colábamos el tomate.                                                                                                   Si no los coláis la textura es buena pero peor que en el otro caso. 

3.    Cuando veáis que a la batidora le cuesta triturar, añadid en hilo el aceite y el vinagre.

4.     Dejad de batir. Añadid el agua de poco en poco, para no pasaros de la textura. La textura que a nosotros nos gusta se parece bastante a la de la mayonesa, solo un poco más liquida. 

5.       Ya tenéis el salmorejo. Ahora vamos con las lagrimitas. 


INGREDIENTES 

Para las lagrimitas: 

600 gramos de solomillo de pollo cortado en trozos pequeños 
una cucharadita de ocmino
una cucharadita de orégano 
una pizca de pimienta negra
una pizca de pimentón 
sal 
Un vaso de vino blanco fino de Montilla Moriles 
El zumo de un limón.


  • Para que el pollo absorba bien los sabores de las especias, el limón y el vino blanco, es conveniente dejarlo  en aliño de un día para otro.   


PREPARACIÓN:


1.    Cortar el pollo en trozos pequeños. Su nombre proviene sobre la forma de cortarlo, así que cortad los solomillos de pollo en diagonal. Quitarle la grasa y ponerlo en un bol.

2.      Añadid las especias, la sal y remover.



3.      Mezclad el vino blanco y el zumo de limón. Incorporad y dejad reposar.

4.     Cuando hayan reposado, escurridlas y rebozadlas en huevo y pan rallado. Después, freídlas en abundante aceite de oliva.

5.       Ya tenéis también las lagrimitas.


  • Podéis servirlo como más os guste. A nosotros nos gusta servir el salmorejo en sus macetitas típicas de Andalucía, como podéis ver en la foto principal. 

Espero que os haya gustado. 

Por cierto, ya sabéis que podéis dejarme vuestras dudas y comentarios escritos un poquito más abajo. 

Un beso y ¡hasta pronto! 






domingo, 14 de septiembre de 2014

Galletas con Lacasitos

Un colorido muy divertido

Me llamo Rosario Martínez, amiga de Adrián, el creador de este blog. Adrián es un chico muy inteligente con muchas y buenas cualidades, capaz de conseguir todo lo que se proponga. Lo admiro mucho porque a parte de ser una extraordinaria persona, pone mucho empeño en hacer y aprender lo que le gusta. Quiero agradecerle el poder compartir con él lo que nos apasiona a ambos: la cocina y la repostería.

Desde siempre me ha gustado la repostería. Mi sueño era conseguir el "bizcocho perfecto", suave y esponjoso. Y ya después de esto decorar tartas que es mi gran pasión.
Hoy os traigo la receta de galletas de lacasitos, están muy ricas y gustan a todos. Además son muy fáciles y divertidas de hacer. Pueden colaborar incluso los mas pequeños en colocar los lacasitos.


Doy paso a la receta:
  • Comensales: 25 a 30 galletas.
  • Tiempo de preparación: 20 minutos.
  • Cocción: 10-15 minutos.

INGREDIENTES 


- 100 g de azúcar moreno.
- 100 g de azúcar blanca.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- 175 g de mantequilla a temperatura ambiente.
- 1 huevo y 1 yema.
- 300 g de harina.
- 1 pizca de sal.
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico.
- unos 200 g de lacasitos.

 PREPARACIÓN:


1.     Precalentamos el horno a 180º C y forramos 3 bandejas de horno con papel de hornear.

2.    En un bol amplio ponemos los azúcares, la vainilla y la mantequilla, y lo batimos. Primero a velocidad lenta, y luego mas rápido, hasta que la crema esté integrada y esponjosa.

3.      Añadimos un huevo y una yema, y batimos de nuevo hasta integrar. 

4.     Agregamos la harina mezclada con el bicarbonato y la sal, y con una espátula, mezclamos lo justo para integrar la harina.

5.       Hacemos bolitas con la masa y la vamos poniendo en una bandeja, separadas entre si.

6.       Aplastamos cada bolita.

7.       Colocamos 7 lacasitos sobre cada galleta muy juntos, porque después se separan  al hornear.

8.      Introducimos las galletas en el horno y horneamos unos 10-12 minutos hasta que los bordes estén ligeramente tostados. Retiramos del horno, y cuando pasen unos minutos las colocamos en la rejilla para que se terminen de enfriar.

9.       ¡Listas, a comer!.


Espero que os guste. ¡El resultado está garantizado!

Volveré pronto con mas recetas siempre que mi amigo Adrián me lo permita.

Por cierto, ya sabéis que podéis dejarme vuestras dudas y comentarios escritos un poquito más abajo. 


Un beso y ¡hasta pronto! 






jueves, 11 de septiembre de 2014

Classic Banana Duet Bunt Cakes (Bundt cake de plátano)

Me sorprendió mucho la miga de estos bizcochitos. 

INGREDIENTES


390 gr. harina todo uso
2 cucharaditas bicarbonato sódico

1/2 cucharadita sal
250 gr. mantequilla sin sal a temperatura ambiente
250 gr. azúcar blanquilla
2 cucharadas extracto de vainilla ( Yo le puse un buen chorrito de ron)
2 huevos XL a temperatura ambiente
4 plátanos muy maduros (Aproximadamente 250 gr. de plátano hecho puré)
250 gr. nata agria (nata fresca / creme fraiche / sour cream) ó yogur natural
75 gr. nueces cortadas

*CONSEJO: la medida de los huevos es muy importante, la repostería es una ciencia exacta en lo que a recetas se refiere y poner huevos de otra medida puede destrozar el bizcocho.

PREPARACIÓN

  1.      Engrasar el molde de bundt con spray desmoldable. Ayudándoos de un pincel, extendedlo de abajo a arriba. 
  2.       Tamizar juntos la harina, el bicarbonato sódico, la sal y reservar.
  3.      Batir la mantequilla y el azúcar hasta que haya doblado su volumen, blanqueado y haya adquirido una consistencia cremosa.   
  4.      Añadir los huevo a uno  a uno, a velocidad media. No añadir el siguiente hasta que el anterior esté totalmente integrado.
  5.         Incorporar el ron o la vainilla. 
  6.         Bajar la velocidad al mínimo y añadir el puré de plátano.
  7.       Añadir la mitad de la harina y batir a velocidad mínima solo hasta que se haya incorporado.
  8.       Añadir la nata agria de 1 sola vez, y cuando se haya incorporado añadir las nueces.
  9.       Incorporar el resto de la harina.
  10.      Verter lamezcla en el molde. Se tiene que verter desde un mismo sitio y dejar que ella sola se vaya moviendo por los recovecos del molde. 
  11.        Alisar la superficie con una espátula. 
  12.         Precalentar el horno a 170º durante 10 a 15 minutos. *
  13.        Hornear aproximadamente unos 55-60 minutos si es un Bundt grande, de 25 cm, o unos 30 si es el molde Duet Bunt Pan, o hasta que al pincharlo con una brocheta esta salga totalmente limpia.   
  14.  Dejad enfriar en el molde sobre una rejilla 10 minutos exactamente. Pasado este tiempo, hay que ayudar al bizcocho a que se acabe de desprender de todos los recovecos del molde. Para ello, movemos el molde de arriba a abajo, adelante y atrás y de izquierda a derecha, hasta oír el sonido del movimiento del bizcocho en el molde. Colocar la rejilla enfriadora encima del molde y darle la vuelta ayudándonos de un trapo para no quemarnos. El bizcocho se desmoldará perfecto. Dejad enfriar el bizcocho desmoldado sobre la rejilla. 

*CONSEJO: deberías utilizar un termómetro de horno porque el termostato del horno suele fallar. No es muy caro y es una buena inversión.

*CONSEJO: hornear en la parte media del horno, o un poco más abajo si vuestro horno calienta más por arriba que por abajo. 


  • Los bizcochos lo podéis cubrir de lo que queráis. Vea indica la receta de una ganache de chocolate negro -en una de las recetas que tengo preparadas aparece la receta- que es una crema de chocolate francesa muy pura y rica. En esta ocasión, les puse chocolate con leche derretido por encima, porque los hice la semana en que me operaron y estaba muy cansado después de hacer los bizcochos. Vosotros podéis ponerle la ganache, un glaseado, como el que os indico al final de esta otra receta, plátanos caramelizados (pronto la receta también), o incluso crema montada en el agujero central, para darle un toque fresco. 
  • Con este calor, es recomendable que los guardéis en la nevera y los saquéis 30 minutos antes de comerlos. 

Pues esto ha sido todo por hoy. Si tenéis alguna duda, dejadla escrita aquí abajo. 

Un beso muy fuerte y ¡feliz puente! 

PD: Este fin de semana, receta de salmorejo cordobés y lagrimitas. 


Un beso y ¡hasta pronto!