Ayúdame a mantener el blog, haciendo clic en los anuncios.

Buscador / Search

martes, 2 de septiembre de 2014

Albóndigas con tomate.



He estado ausente más de un año.

Ayer cuando vi las fechas de las únicas tres recetas que publiqué el año pasado, me quedé anonadado pues no pensaba que hiciera tanto tiempo de mi última receta. Aunque no haya publicado nada (en mi página de Facebook sí), no he dejado de aprender: he realizado tartas de fondant, layer cakes, cupcakes y recientemente unos bundt cakes deliciosos (unos bizcochos muy comunes en América de los que os hablaré pronto), receta de la gran Bea Roque. También he horneado magdalenas, eclairs y... ¡me he comprado muchos libros! Sobre estás líneas podéis ver una muestra de lo que he hecho hasta ahora y un anticipo de lo que vendrá en el blog, antes de nuevas recetas.

Uno de los motivos de que dedique un tiempo a recopilar recetas que he realizado antes y no hacer nuevas totalmente dedicadas al blog es la recuperación que he de hacer tras una operación de hernia discal de hace apenas unas semanas. Además, me parece indispensable publicarlas, pues son una muestra de mi progresión y de mis inicios, que no quiero olvidar.

La principal razón que me ha apartado del blog es que he estado un año y medio con el nervio ciático pinzado y no he podido hacer vida normal. Tuve que dejar la universidad y no he estado muy animado. Paradójicamente, esto me trae de nuevo al blog para intentar despejarme y compartir uno de los pocos apoyos que he tenido durante este tiempo: la repostería.
Espero que os guste.




Hoy he preparado una entrada con una receta salada, que hace tiempo que quería publicar. Es una receta que me encanta porque me retrotrae a otro época, como tantas recetas caseras de mi madre. Al mismo tiempo, me sorprende gratamente, pues durante estos años este plato no ha cambiado en absoluto, a diferencia de tantas otras cosas.

Esta es sin duda una de mis recetas preferidas desde muy chico. Me gusta la mezcla del buen tomate frito casero con la carne de las albóndigas y las patatas a lo pobre. Siento una inexplicable sensación de felicidad al saborear este tomate. Es, sin duda, el mejor tomate frito que he comido y no por qué sea el de mi madre. En realidad, este tomate ya lo hacía mi abuela, acompañándolo solo de patatas, pero mi madre le dio una vuelta hace unos años. Es un tomate muy sencillo y cuya receta seguramente se pueda encontrar en muchas casas, pero a veces las cosas más sencillas son las más sabrosas.



INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS

Para la masa: 



  • 1 kg de carne picada mixta (ternera y cerdo*)
  • 4 o 5 ajos y un poco de perejil
  • Sal y pimienta
  • 3 huevos 
  • Pan rallado, "el que admita" (hasta que la masa se despegue de los lados del bol)

*TIP: También quedan muy buenas y con menos grasa con pollo y pavo. 

Para la salsa de tomate:


  • 1 kg de tomate triturado
  • 2 pimientos verdes grandes
  • 1 cebolla
  • 2 o 3 ajos (dependiendo del tamaño, tienen que ser grandecitos)
  • Sal
  • 2 cucharadas soperas de azúcar para la acidez del tomate.
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.


PREPARACIÓN

Masa de las albóndigas


1.         Salpimentar la carne. 
2.         Ponerla en un bol y agregar el perejil y los ajos picado.
3.         Añadir los huevos de 1 en uno, hasta que ... mezclándolos despacio con la carne
4.        Agregar en lluvia el pan rallado, hasta que la masa se despegue de la pared de la carne. Si te   gustan las albóndigas más compactas, añade más pan rallado.
5.         Añadir un poco de harina y mezclar de nuevo.
6.         Humedécete las manos y forma bolas con la masa (preferentemente del mismo tamaño, pero si eres un Picasso en potencia, no te cortes).
7.         Fríelas directamente.

Tomate



1.          Picar las verduras.
2.          Calentar el aceite de oliva en un perol.
3.          Pochar la cebolla, junto al pimiento.
4.          Cuando estén dorados, triturar.
5.          Volver a introducir el sofrito en el perol y añadir el tomate, la sal y el azúcar.
6.          Tapar y dejar a fuego medio, removiendo de vez en cuando, como mínimo una hora y media.

7.          Añadir las albóndigas. 


  • Servidlas acompañadas de la guarnición que más os guste. Mi madre las acompaña con patatas a lo pobre y de vez en cuando me hago un huevo frito (sí, tengo que controlarme, pero es que mis antojos me pasan factura).
Os espero en mi página de Facebook (si hacéis click en la palabra, se os abre ;)

Un beso y ¡hasta pronto! 




1 comentario:

  1. Muy ricas, a mi con tomates es una de las que mas me gustan, lo peor, que mojas mucho pan¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ besos

    ResponderEliminar

Me encantaría que me dejases tu comentario. En él puedes decirme si te ha gustado mi entrada o no y por qué, qué nuevas recetas te gustaría que preparase, dudas, preguntas e incluso malas críticas... siempre de forma constructiva. Leo todos vuestros comentarios e intento contestaros tan pronto como me es posible.