lunes, 19 de enero de 2015

Tarta de queso japonesa


El jueves pasado fue el cumpleaños de mi madre y tenía en mente hacer un layer cake (tarta de capas) con una combinación de sabores muy armoniosa. Sin embargo, y como va siendo habitual, no pude hacerlo porque no me encontraba muy bien, así que tuve que cambiar mis planes. Tuve que pensar en algo sencillo y recordé que una de las cosas que más le gusta a mi madre es la tarta de queso. Al fin y al cabo es de gustos sencillos, pero no podía ceñirme simplemente a una tarta de queso básica. Me he dado cuenta a que rara vez no siento la imperiosa necesidad de retarme a mi mismo y esta vez no iba a ser distinto.

 Hacía tiempo que había leído que la tarta de queso japonesa tiene una textura muy peculiar que combina de forma excepcional la textura de un tierno bizcocho, la de una tarta de queso y la de un solfee, una combinación sin duda maravillosa. No obstante, un fallo en el montado de las claras o un batido excesivo de la crema de queso para untar y todo se iba al traste. No sin cierto nerviosismo  -pues no puedo permitirme hacer varias pruebas- me dispuse a hacerlo. Afortunadamente, el resultado fue satisfactorio y le di mi toque personal espolvoreando cada mini tarta con un poco de ralladura de cítricos, que a mi madre le encanta. 

Daría paso ya a la receta, pero antes debo pediros disculpas. Tenía pensado acompañar esta receta de mi primer vídeo tutoría, pero no sería honesto si lo hubiera subido, ya que no se ceñía a los criterios de calidad que busco en cada cosa que hago. Mi casa es muy poco luminosa y la calidad del vídeo se vio mermada. Espero poder solucionarlo pronto y poder traeros los vídeos que tengo en mente. 
Pese a todo, espero que os guste esta receta. Si tenéis cualquier duda, no dudéis en comunicármela. Podéis dejarme vuestras dudas tanto en los comentarios como haciéndomelos llegar a través del formulario de contacto que podéis encontrar en la pestaña "Contacto". 



lunes, 12 de enero de 2015

Carrillada al Pedro Ximénez



12/01/2015 (actualización): Hacía tiempo que quería cambiar la fotografía que encabezaba esta receta, pues la anterior no le hacía justicia en absoluto al plato. Espero que esta os guste mucho más.


Durante toda mi vida he disfrutado de la comida que preparaba mi madre, que había aprendido a cocinar, a su vez, de su madre. Toda mi familia es cordobesa y quiero compartir con vosotros algunas de las recetas que han dejado una huella imborrable en mi paladar y espero que en el vuestro también lo hagan a partir de ahora. Durante los meses que llevo con el blog ya he publicado varias y hoy os traigo la reedición de esta que publiqué hace un tiempo. 

Como he dicho, esta comida siempre ha formado parte de mi menú de día a día y, como ya conocéis mis reticencias a mantener una dieta por mucho tiempo, siempre iba acompañada de un buen postre doble. Cuando después de pasar en Terrassa nueve años, me marché a vivir a Sevilla debido a un cambio en el trabajo de mi padre, mi familia descubrió un mundo de sabores cuyo potencial ayudó a perfeccionar las recetas ya de por sí deliciosas y típicamente andaluzas que preparaba mi madre. Hoy en día, cuando hace ya 5 años que volví a Terrassa,  cada año viajo a Andalucía, debido a un deseo constante de no dejar escapar mis raíces, y allí descubro nuevos platos con los que disfruto muchísimo. La receta que os traigo hoy contiene un poco de mi última visita a Sevilla hace dos semanas. 

La carrillada es una carne extra melosa y deliciosa que proviene del cerdo y cuya variante ibérica es difícil encontrar en Cataluña. Sin embargo, en su variante no ibérica también es maravillosa. Me atrevería a decir que poca carne habéis probado con una textura igual. La descubrimos en Andalucía, en las tapas que cada fin de semana degustábamos en los típicos bares andaluces. Desde el primer bocado, la curiosidad llevó a mi madre a preguntar en una carnicería cercana a casa cuál es el mejor modo de cocinar esta carne. Desde entonces, la cocinaba frecuentemente y en nuestra casa siempre tuvo un gran éxito. No obstante, en mi última visita a Sevilla probé una variante un tanto distinta de la receta, que consiste principalmente en sustituir el vino blanco por vino dulce de Pedro Ximénez. 

Sé que estaréis deseosos de descubrir como prepararla, así que sin entreteneros más
doy paso a la receta:

viernes, 9 de enero de 2015

Receta de roscón de reyes


Fuente: La cuinera

¡Feliz año a todos y todas!

La receta es de uno de los principales blogs que visito: La cuinera. No me pierdo ni una sola entrada de Ester, que es así como se llama la cocinera y el mes pasado hice un curso de repostería online que leva su sello. Todavía no he hecho todas las tartas del curso, pero las que hice estaban deliciosas. No había hecho nunca un roscón de reyes, así que necesitaba una receta de confianza para que me quedara lo mejor posible. Os dejo arriba el link de su página para que podáis ver tanto sus recetas como la información sobre sus cursos de cocina y repostería. 

Se qué el día de reyes ya ha pasado y seguramente no tendréis muchas ganas de hacer preparaciones muy laboriosas, después del ajetreo de las navidades, pero aún y sabiendo esto no podía dejar que los que todavía no conocéis el blog de La Cuinera dejaráis de conocer esta receta, porque es uno de los mejores roscones que he probado y además no lleva masa madre, por lo que el tiempo de preparación disminuye bastante. 

La masa es tierna y aromática, con el toque a cítricos tan característico de este tradicional postre como digno protagonista. La receta original lleva ron, pero me he tomado la libertad de cambiarlo por agua de azahar ya que me encanta el toque que le da al roscón y me trae muchos recuerdos. Además, también he cambiado el relleno. Mientras Ester lo rellena de mazapán, yo he utilizado nata, que es lo que más gusta en casa y en lugar de fruta escarchada he utilizado azúcar bolado, almendra laminada y guindas. 

No os voy a negar que la receta es entretenida, pues hay que vigilar la consistencia de la masa y tener cuidado de no pasarnos de amasado para no sobrecalentarla, cosa que arruinaría el resultado final. Sin embargo, si tenéis una amasadora o una batidora de varillas con accesorio para pan y otras masas con harina de fuerza la dificultad no es tan grande. Si no tenéis ninguna de las dos, os dejo el link a un vídeo muy bueno que explica cómo amasar a mano. No dejéis de verlo, pues el amasado es muy muy importante para que la masa os quede perfecta. 

También os dejo el enlace al vídeo de La Cuinera, muy visual y explicado de maravilla. 

viernes, 2 de enero de 2015

Pierna de cordero asada a la cerveza


Antes de nada, ¡Feliz año y felices fiestas a todos!

He vuelto por Año Nuevo. No sé cómo empezar después de un mes fuera, aunque sea porque he estado enfermo. Quería volver con una receta típica de navidad y como no he podido prepararos ningún turrón ni dulce típico de Navidad os traigo este cordero que prepara mi madre cada Noche Buena.

La mezcla de la carne de cordero, de calidad, con el jugo de cerveza es deliciosa. El amargor de la cerveza le aporta un toque muy especial al cordero. Personalmente, no soporto la cerveza, pero esta receta siempre me ha gustado, pues considero que en este caso la cerveza le sienta mejor al cordero que el vino.

Es importante que hagáis caso de los tiempos que os indico y que antes de asar la carne en el horno, la pongáis a cocer en una olla a presión o, en su defecto, en una olla al uso (en este caso tardará más en hacerse). También es importante que escojáis, en la medida en que os sea posible, un cordero de calidad.