jueves, 23 de marzo de 2017

Receta de Flan de queso




¡Hola de nuevo!

Hoy os traigo una receta sencillísima de hacer. No hace falta tener ninguna noción básica para conseguir un buen resultado.

El flan de queso es uno de mis postres favoritos y es que es indescriptible el placer que siento cuando saboreo los postres más sencillos y tradicionales de nuestra gastronomía, que me retrotraen a lugares y momentos a los que de otra manera me sería imposible volver. Esta es la principal razón por la que adoro la cocina y la pastelería.

Cuando puedo publicar, intento preparar también recetas sencillas que pueden cohabitar perfectamente con tartas y postres de vanguardia. Acerca de estos últimos, ya os he contado en varias ocasiones que me encanta explorar mi creatividad a la hora de combinar combinaciones de sabores,  texturas y, en última instancia, pero dándole la importancia que merece, escogiendo la decoración. Siempre he pensado que puedes pasar horas en la cocina preparando un postre espectacular que sorprenda y agrade a tus invitados y esa será una enorme gratificación a tanto trabajo, pero creo que las cosas sencillas, cuando están perfectamente elaboradas, no se quedan atrás. 

Para hacer este flan he utilizado queso Mató, un queso fresco muy típico en Cataluña, donde resido, y en las Islas Baleares. Se sirve normalmente con miel y unas nueces. ¿Habéis oído hablar del "mel i mató"?. No obstante, vosotros podéis escoger el queso fresco que más os guste u os sea más sencillo de encontrar, como el requesón.

Y, cómo no, este es un señor flan. La textura en boca es cremosa y suave, el sabor lácteo está muy presente pero no resulta nada cargante, más bien al contrario, es sutil y fresco, y combina perfectamente con los frutos rojos y la menta. 


A continuación, os dejo con el desglose de los utensilios, ingredientes, preparación y trucos necesarios y la preparación, tanto la tradicional, como con thermomix: